domingo, 11 de enero de 2009

Crianza y Educación

El secreto para conseguir una convivencia perfecta entre el amo y el perro radica, fundamentalmente, en la comunicación entre ambos. Educar y enseñar no significa adiestrar y castigar. La confusión de estos términos provoca la frustración de muchos dueños; que se ven incapaces de hacer comprender a su mascota lo que esperan de ella.

La diferencia entre educar al perro desde que es un cachorro y no hacerlo es abismal. El perro será más seguro de sí mismo y será más confiable cuando entienda y obedezca órdenes tan simples como sentarse o acudir a la llamada del amo.

La mejor opción es que el propio amo sea el que se encargue de la tarea, aunque es conveniente que se asesore en escuelas de adiestramiento donde un instructor, con gran experiencia y conocedor de la psicología canina, sepa enseñar al dueño del perro la metodología más correcta.

Aprender el significado de órdenes como 'sentado', 'abajo', 'quieto' y 'ven' no es difícil para la mayoría de los cachorros. El entrenamiento puede empezar entre las ocho y las diez semanas y aunque los perros pueden aprender a lo largo de toda su vida, es conveniente empezar cuanto antes puesto que, cuanto más jóvenes, mayor capacidad de aprendizaje tendrán.

Enseñar lo correcto y lo incorrecto.- Es fundamental que el cachorro aprenda cuanto antes lo que se considera como comportamiento aceptable y lo que no. El no enseñar la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal puede derivar en tener un perro adulto con el que no es grato convivir. Por ejemplo, si se desea tener un perro que duerma en un lugar destinado a él, lo mejor es que lo haga desde el primer día. Es frecuente ver a dueños que no pueden evitar llevárselos a sus camas cuando el pequeño llora los primeros días tras la separación de la madre. Con esta actitud, lo más evidente es que la mascota elija la cama del dueño como lugar de reposo para el resto de sus días. Para evitar estas desagradables situaciones de sus primeras noches en casa, existen algunos trucos como confortar al animal poniéndole una botella con agua caliente y un reloj con un tic-tac fuerte; lo que le recordará el latir del corazón de su madre.

Crianza: El mantener en la selección de la crianza a los American Pit Bull Terrier dentro del estándar, es algo muy importante que los criadores no deberían pasar por alto para que la raza pura no se extinga. Pero más importante aun en la selección de la crianza, es el continuar seleccionando pro el corazón a los futuros reproductores de aún raza canina, y no por estética, como por desgracia ocurre con la mayoría de las demás razas caninas.Los principios y los valores natos del corazón en la selección de crianza de APBT, consisten y siempre han consistido desde que se origino como raza, en seleccionar a aquellos ejemplares en lo que a la reproducción se refiere, en:

1.- Que muestren ante todo un equilibrio sociable para con el ser humano, desechando d los la crianza a aquello ejemplares que mostrasen el mas mínimo de agresividad sin motivo aluno hacia el ser humano.

2.- Ser buenos y tenaces trabajadores, mostrando en la faceta del trabajo una gran disponibilidad, a la hora de realizar los trabajos encomendados por el ser humano, a pesar de encontrase con grandes adversidades par realizar y terminar cualquier trabajo.

3.- También es importante en la selección de crianza, guardar una buena funcionalidad física, que permita al animal desenvolverse a la perfección en cualquier situación, terreno o trabajo. Una buena y garantizada funcionalidad física, consiste en mantener a los APBT dentro de su estándar oficial pues esta más que pensado y estudiado para este fin.La única belleza que les preocupa a la hora de realizar la selección de crianza, era la belleza del corazón, sin preocuparles en lo más mínimo si eran más bonitos o más feos.

Info extraida de:
www.pitbulldeportechile.com