Un perro en buena condición física es un perro feliz. De igual manera ocurre con las personas. En esta sección recomendaré algunos tipos de entrenamiento físico que puedan resultar beneficiosos para nuestro perro. Cuando hablo de entrenamiento, me remito únicamente a ejercicios de cara a incrementar la resistencia física y musculación del perro y no me refiero a un entrenamiento enfocado al adiestramiento civil o deportivo. Sobre estas últimas facetas tengo intención de hablar en una sección especial más adelante. Cuando un cachorro juega con otro, sigue despertando sus instintos, en este caso el de dominancia. El juego no es más que un combate a niveles de agresividad mínimos, los cuales tienen la misión de enseñar al cachorro las técnicas precisas para un enfrentamiento real en la edad adulta. Si nos fijamos, cuando dos cachorros o perros jóvenes juegan, sus movimientos y expresión corporal son los mismos que una lucha real pero sin carga agresiva.
Pues bien, todos estos juegos son los adecuados y necesarios para que el cachorro desarrolle su estructura ósea y muscular en plenitud. Nunca debemos forzar al cachorro o perro joven, cuyo desarrollo no ha concluido, y someterlo a ejercicios físicos violentos, pues corremos el riesgo de causar alguna lesión que en algunos casos puede ser irreparable. Conozco algunos a algunos dueños inexpertos que deseaban fabricar al "super-perro" en tiempo record y lo que es peor, a temprana edad, y terminaron lesionando a su pit. No debemos caer en el error de forzar continuamente la presa en un cachorro, ni correr distancias grandes, ni obligarlo a saltar, ni mucho menos forzarlo a arrastrar el más mínimo peso. Su osamenta en esa edad es débil y está en proceso de formación; es necesario esperar a que se consolide. Un perro predispuesto genéticamente a una displasia de cadera o a un prognatismo, si se ha sometido brutalmente de cachorro a este tipo de ejercicios, acusará su afección de mayor con más intensidad. Por tanto debemos dejar al cachorro que él mismo racione su nivel de ejercicios mediante el juego natural.
El ejercicio principal es el aeróbico. Esto significa hacer correr al perro, moverse de modo continuo. El objetivo es incrementar su resistencia cardiopulmonar y tonificar sus cuartos delanteros y traseros. Hacer correr a un perro se puede conseguir de diversas formas; corriendo junto a tu perro es una buena opción, pues tú también te beneficiarías del ejercicio y no hay nada más agradable que participar de la naturaleza haciendo deporte con tu perro. Claro que, con toda seguridad, no podrías seguir el ritmo de tu pit y esto resultaría una sesión muy corta de entrenamiento para él. Existen otras alternativas para esto. Una de ellas es la cinta de carreras. Es un aparato muy parecido a los que existen en los gimnasios en los cuales caminas o corres sin desplazarte en el espacio. Se pone al perro en la jaula y se ata su arnés en la parte superior. Se comenzará con sesiones cortas para posteriormente irlas aumentando, siempre vigilando no "reventar" y extenuar a tu perro. El tiempo de estas sesiones está relacionado con el fondo físico de tu pit y debes ser tú el que regule la duración de la sesión. Este aparato se vende en comercios especializados y muchos criadores de otras razas lo tienen para muscular a su perro de cara a las exposiciones de belleza.
Otro sistema empleado es el carrusel. Este es de fabricación casera y consiste en un eje, que sirve perfectamente el de un coche, el cual va enterrado en el suelo. De este eje parten principalmente dos tubos en forma de radio; en uno irá atado tu pit con su arnés, y en el otro se pone un mordedor o su juguete preferido. El perro perseguirá el mordedor en una carrera sin fin. No se os ocurra poner como cebo a un animal vivo; esto, además de ser tremendamente cruel, haría correr a tu pit con una intensidad mayor a la de sus posibilidades y la frustración hará que corra a mayor velocidad dándolo todo. No es extraño ver como un pit muere de fallo cardiaco por esfuerzos de este tipo. Este ejercicio se debe racionar en dos sesiones e intercambiar a tu pit y al mordedor en ambos radios, así evitamos que corra en círculo en una sola dirección y conseguimos una musculación simétrica.
Otros ejercicios son una combinación de resistencia y trabajo de maseteros. Uno de ellos consiste simplemente en darle al perro un neumático de coche. Él mismo lo mordera con fuerza, lo volteará, lo arrastrará y en definitiva, se lo pasará muy bien destrozándolo. El increible observar como cierra continuamente sus mandíbulas estrujando un neumático de caucho tan duro como si de gomaespuma se tratase. Esto es un ejercicio para desarrollar estupendos maseteros. También podemos colgar un neumático algo más pequeño, tipo scooter, y dejar que salte y haga presa en el aire. Podemos variar su altura para que la dificultad en apresarlo sea mayor y se vea obligado a dar continuos saltos; el fin es hacer que el perro haga una mordida precisa, muscule sus cuartos traseros y también controle su centro de gravedad cayendo perfectamente en el suelo como si hablásemos de un gato.
Una cuerda elástica atada en un punto superior con un mordedor en su extremo es muy efectivo. También la podemos atar en un plano horizontal y veremos la capacidad de tracción trasera que tiene nuestro pit al tirar hacia sí el mordedor. La cuerda debe ser lo más gruesa posible y mejor si damos varias vueltas de cuerda consiguiendo una mayor resistencia a la hora de estirarla.
Colocar un arnés de tiro al perro sujeto por cuerdas a un peso añadido, es de los mejores métodos para conseguir un buen volumen muscular. El peso debe aumentar progresiva y proporcionalmente a la respuesta de nuestro perro ante este ejercicio. En principio se trabajará con mínimos kilajes para ir aumentando posteriormente. No me gusta definir ni la distancia que debe recorrer el perro, ni los kilos añadidos a su arnés, ni las series a realizar, ni el tiempo de duración. Esto lo hago porque cada perro es diferente a los demás. El dueño es la persona indicada para, según el peso del perro y su condición física, adaptar y racionar el ejercicio. No debemos hacer cosas absurdas y peligrosas para la salud de nuestro pit como suministrar algún tipo de anabolizante hormonal tipo clenbuterol. Esto es una insensatez que puede ocasionar daños a la salud de nuestro perro y, en caso de aumentar su volumen corporal, lo hará reteniendo líquidos y no se apreciará su definición muscular. De suministrar derivados sintéticos de las testosteronas ni hablemos; eso es ridículo puesto que estos esteroides son una réplica de la hormona masculina humana y no tiene nada que ver con la especie canina. Estas prácticas que desapruebo pueden sonar poco creíbles y absurdas, pero desgraciadamente se utilizan, sin eficacia, por estúpidos dueños que quieren ver convertido a su perro en un pequeño "Schwarzenegger" sin tener ni idea de lo que están haciendo.
Info extraido de: www.pitbulldeportechile.com




